{"id":1471,"date":"2016-06-09T07:04:11","date_gmt":"2016-06-09T06:04:11","guid":{"rendered":"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=1471"},"modified":"2016-06-13T21:16:01","modified_gmt":"2016-06-13T20:16:01","slug":"quimeras-de-la-pluma-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=1471","title":{"rendered":"Quimeras de la pluma"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/events\/541014272749779\/\" target=\"_blank\">Quimeras de la pluma<\/a><\/strong> es un grupo de escritura creativa que se re\u00fane peri\u00f3dicamente en el Freaks Arts Bar (Alicante). Sus objetivos son animar a escribir, compartir ejercicios, escritos, intercambiar ideas y colaborar con otras sensibilidades creativas.<\/p>\n<p>El 26 de mayo realiz\u00f3 una actividad durante la cual los asistentes escribieron diferentes textos libres mientras se visionaban tres obras de la serie <em>Alteraciones<\/em>: <a href=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=1159\" target=\"_blank\"><em>Teratoma<\/em><\/a>, <em><a href=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=168\" target=\"_blank\">M\u00e1s all\u00e1 de mis muros<\/a><\/em> y<a href=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=333\" target=\"_blank\"><em> Reina de Corazones<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En primer lugar pod\u00e9is leer los que realizaron mientras se proyectaba <a href=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=1159\" target=\"_blank\"><em>Teratoma<\/em><\/a>:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"_5yl5\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1605\" src=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/24-1.jpg\" alt=\"24\" width=\"343\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/24-1.jpg 343w, https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/24-1-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 343px) 100vw, 343px\" \/><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"_5yl5\">En el banco del parque una pareja soportaba su dolor como bien pod\u00eda Cada uno a su manera. Ella lloraba desconsolada cubri\u00e9ndose el rostro con su mano derecha. \u00c9l le sujetaba la izquierda mientras buscaban porqu\u00e9s. Nada apaciguaba su pena. Lo perdieron irremediablemente y no pod\u00edan admitirlo. Todo es negocio. Las manos se cruzan y se aprietan para cerrar acuerdos sin pararse a pensar en terceros. Terceros que son los \u00faltimos sin posibilidad de ser pen\u00faltimos. Venden huesos y carne a cambio de latas y tetrabricks. Otros, los primeros, compran esperanza.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><em>Paco Bas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mucha carne roja. Bocas semiabiertas. Manos que acarician. Cr\u00e1neos de personas tristes, desoladas. Un buen mordisco a la cabeza de mi camarada. \u00bfA qu\u00e9 sabr\u00e1? \u00bfS\u00f3lo me importa pensar en el sabor de una persona, de un individuo, de un ser humano? No somos m\u00e1s que piezas de un inmenso tablero de ajedrez. En \u00e9l estamos colocados de forma inteligente, premeditada. Somos nada m\u00e1s y nada menos que peones, empujados a la batalla y a la muerte por reyes y reinas cuyas espaldas est\u00e1n protegidas por alfiles. Sus cabezas est\u00e1n defendidas por paladines que cabalgan robustos corceles. Sus vidas las custodian los gruesos muros de tit\u00e1nicas torres. Los primeros en caer en la confrontaci\u00f3n seremos nosotros. Peones en una arriesgada, sangrienta y violenta partida de ajedrez. Seremos peones hoy, ahora y siempre. Esta fue, es y ser\u00e1 el destino de quienes han sido escogidos para luchar las batallas de los poderosos. Colocados en hileras, no podemos mirarnos unos a otros. Debemos contemplar con mirada fija a los otros, a nuestros enemigos, a quienes tenemos el deber de derribar y hacer desaparecer porque visten diferente y tienen un color diferente al nuestro. Sumergidos en una guerra, en un holocausto, en una hecatombe de la que nadie, ni siquiera los monarcas y poderosos de este mundo, saldr\u00e1 indemne. La batalla no es la soluci\u00f3n. El problema del odio en el mundo no lo resolver\u00e1 el que ambos ej\u00e9rcitos empu\u00f1emos las espadas y carguemos contra nuestros enemigos. Deber\u00edamos arrojar las lanzas, apilar los escudos, partir en mil pedazos las flechas elaboradas a perforar corazas, atravesar miembros y \u00f3rganos vitales. Abrac\u00e9monos manchados en la sangre que derramamos por la codicia de los poderosos.<\/p>\n<p><em>Jorge Cuesta.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El amasijo de brazos; cabezas; m\u00fasculos; huesos\u2026, tendones\u2026, se empe\u00f1aba en alejar, con aquel apret\u00f3n, el viento fr\u00edo de La Bestia. La propietaria de la guada\u00f1a jam\u00e1s pudo entender c\u00f3mo en medio de tanta mezcolanza de pieles propias y ajenas pudiese pernoctar, aunque fuese una sola noche, un coraz\u00f3n que a cada latido aglutinase, con la persistencia del amor, incontables retazos de historias; de vidas, hasta traspasar con ellas la \u00faltima frontera del aliento. Viajar juntos y abrazados, en el trayecto final del t\u00fanel, fue m\u00e1s confortable que hacerlo solo, en la fr\u00eda esquina de alg\u00fan vag\u00f3n arrastrado por aquel tren de la muerte.<\/p>\n<p><em>El Forjador de relatos.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El Otro Yo, como siempre, atormentaba al Yo en una lucha atroz entre el ser que se es y el que se aparenta. Como siempre, la batalla qued\u00f3 en tablas. Como siempre, gan\u00f3 el Desconocido.<\/p>\n<p><em>Francisco Gij\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Lo \u00fanico que pod\u00eda sentir era la angustia que me recorr\u00eda todo el cuerpo-no cuerpo; porque yo, que era un no yo a\u00fan, aparentaba ser t\u00fa, sin ser t\u00fa. \u00a1Qu\u00e9 sinraz\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica! Eso es lo que hemos no sido t\u00fa y yo hasta llegar aqu\u00ed: los dos mellizos que contemplan el cielo desde sus sillitas pareadas.<\/p>\n<p><em>Marina Limi\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Insurgentes movimientos que acaban en tr\u00e9mulas curvas. Me pareci\u00f3 un instante cuando en realidad llevaba un terasegundo en el ba\u00f1o. \u00bfTera? \u00bfTanto? Cab\u00edan en un USB todas mis relaciones. Pero me mir\u00e9 en el espejo. El Teratoma se apoder\u00f3 de m\u00ed.<\/p>\n<p><em>Gloria L\u00f3pez.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Sangre, carne, v\u00edsceras, m\u00fasculos. Todo se altera en la violencia del gesto. Manos. Pies. Se mueven con desesperaci\u00f3n. Intentan asir, sujetar, \u00bfabrazar? Te como, me comes. Me engulles, te engullo. Somos dos y somos uno. Venimos desde siempre para formar el futuro. Si nos dejan. Si nos dejamos.<\/p>\n<p><em>Natalia Molinos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pelea hab\u00eda terminado. Hab\u00eda sido sangrienta. El p\u00fagil noqueado hab\u00eda quedado tendido en el cuadril\u00e1tero. El ganador, contra todo pron\u00f3stico debido a su menor peso, sali\u00f3 todo ensangrentado sostenido por su entrenador, que le felicitaba, susurr\u00e1ndole: \u201cYa te dije que no era necesario ver para poder vencer, de o\u00eddo se puede luchar\u201d.<\/p>\n<p><em>Sandra de Oyag\u00fce.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El virus se extendi\u00f3 con rapidez.<\/p>\n<p>Cuentan durante las noches, obligados a refugiarse en lugares oscuros y bien guarnecidos, que el primer infectado fue Jordi Pujol.<\/p>\n<p>Meti\u00f3 el dedo en el ojo de aquel ministro que nadie recuerda, aunque nunca se haya olvidado la escena en la que el dedo ensangrentado goteaba mientras Jordi mord\u00eda la oreja de su v\u00edctima.<\/p>\n<p>El virus independentista comenz\u00f3 as\u00ed. Un dedo en el ojo\u2026 y dientes clavados en la oreja.<\/p>\n<p><em>Francisco J. Tom\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>A continuaci\u00f3n, los textos que escribieron mientras se proyectaba <a href=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=168\" target=\"_blank\"><em>M\u00e1s all\u00e1 de mis muros<\/em><\/a>:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1593 alignleft\" src=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/11.-M\u00e1s-all\u00e1-de-mis-muros-1.jpg\" alt=\"11. M\u00e1s all\u00e1 de mis muros\" width=\"432\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/11.-M\u00e1s-all\u00e1-de-mis-muros-1.jpg 432w, https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/11.-M\u00e1s-all\u00e1-de-mis-muros-1-300x213.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 432px) 100vw, 432px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Barreras imposibles de atravesar. O eso es lo que unos pocos quieren que pensemos una inmensa mayor\u00eda de incontables individuos sometidos a una dictadura invisible que creemos que no est\u00e1, pero existe, que est\u00e1 latente y tiene presos a nuestros corazones, a nuestras almas, a nuestras esperanzas y sue\u00f1os. No hay murallas, ni muros que puedan levantar los hombres a base de sudor, sangre y l\u00e1grimas que impidan el contacto entre la humanidad que habita este planeta. Me han ense\u00f1ado que el que viene de \u00c1frica hay que llamarle \u201cnegro\u201d; al chino \u201camarillo\u201d; al sudamericano \u201cindio\u201d. Abominables y despreciables sujetos sin alma ni coraz\u00f3n. No sois m\u00e1s que unos pocos tipejos que vest\u00eds con putrefactos aunque elegantes trajes. Se\u00f1al\u00e1is con vuestros dedos manchados de sangre, corrompidos por el poder y la ambici\u00f3n, a quienes debemos temer, a quienes tenemos que mirar con desprecio, indiferencia u odiar hasta la muerte. A todos esos hombres y mujeres que no tienen nada que llevarse a la boca. Que lo han perdido todo al huir de sus hogares por las guerras\u00a0 que estallan por un conjunto de intereses. Miles y miles de personas que huyen despavoridos de sus pa\u00edses en busca de una vida mejor. Recorren miles de kil\u00f3metros para alcanzar una sola meta: sobrevivir y no morir en el intento. Sin embargo, aquellos que dicen no ser reyes ni reinas pero ocultan sus coronas sonr\u00eden. R\u00eden, disfrutan desde su c\u00f3moda situaci\u00f3n. Gastan enormes sumas de dinero y pronuncian las siguientes palabras: \u00a1Construir muros! \u00a1Levantad barreras! \u00a1Qu\u00e9 no pasen! Que no podamos ver no significa que no podamos sentir. La paz mundial no necesita muros. La paz y la fraternidad necesita decenas, cientos, miles de caminos que nos lleven a encontrarnos con nuestros semejantes.<\/p>\n<p><em>Jorge Cuesta.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Madre a ni\u00f1o. Amantes adolescentes. Masturbaci\u00f3n de razas. Abrazo entra\u00f1able. Collage de escenas de toda una existencia. Nos pasamos la vida abraz\u00e1ndonos. Nuestros recuerdos no est\u00e1n hechos de ojos; son memorias de nuestras propias manos. Cuando nos damos cuenta, la muerte se nos lleva.<\/p>\n<p><em>\u00a0Francisco Gij\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No he salido nunca de mi ciudad, de mis calles, de mis muros, de mi casa, de mis paredes. Me retengo a m\u00ed mismo con la cotidianidad, que atropella mis acciones y derrota mis intentos de saltar de estas paredes, de esta casa, de estos muros, de estas calles, de esta ciudad. Quiz\u00e1s son las im\u00e1genes dantescas y lejanas de la televisi\u00f3n las que me congelan en mi ciudad, en mis calles, en mis muros, en mi casa, en mis paredes.<\/p>\n<p><em>Marina Limi\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nadie tiene por qu\u00e9 juzgarme. Todos no somos blancos, todos no somos negros. Puede que la escala de tonos se ajuste mejor a la realidad, a mi realidad donde las v\u00edsceras centrales laten al mismo comp\u00e1s y los labios tienen el mismo sabor. Desde que le vi no me lo quito de la cabeza. Una vida dulce chocolate, deliciosa mocca, se aloja en un vientre de alabastro. El m\u00edo.<\/p>\n<p><em>Gloria L\u00f3pez<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega la noche. Termina el d\u00eda y comienza la vida. Incre\u00edble creaci\u00f3n. Un nuevo ser se gesta. Partes del uno, partes del otro. Eternos elementos provenientes de ancestros, se unen, se entrelazan. Viejos modelos, experiencias, caracteres. Llora la criatura. Nueva, pero llena de tanto conocido.<\/p>\n<p><em>Natalia Molinos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre hab\u00eda querido ser madre, pero la falta de ocasi\u00f3n y oportunidad lo hab\u00eda impedido. Y, all\u00ed, en ese momento, entre los escombros de los muros derruidos por la bomba, renaci\u00f3 ese deseo cuando encontr\u00f3 a un peque\u00f1o, casi reci\u00e9n nacido, herido. Lo cogi\u00f3 entre sus brazos, arrop\u00e1ndole y dici\u00e9ndole: \u201cNo temas, yo cuidar\u00e9 de ti\u201d. Volvi\u00f3 a su pa\u00eds semanas despu\u00e9s, hab\u00eda finalizado su voluntariado. No regres\u00f3 sola, ahora eran dos, la mujer alta y morena y el peque\u00f1o ind\u00edgena que hab\u00eda encontrado una nueva familia.<\/p>\n<p><em>Sandra Oyag\u00fce.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jam\u00e1s pens\u00e9 que te querr\u00eda tanto.<\/p>\n<p>Te busqu\u00e9 con el anhelo de la desesperaci\u00f3n que produc\u00eda la apat\u00eda. El saber que no tendr\u00eda que nada que crear a\u00fan bendecida con mi don me sumergi\u00f3 en la bruma del no sentido.<\/p>\n<p>Pero viniste a m\u00ed. De otras tierras. Otros colores.\u00a0 Mi vida volvi\u00f3 a la vida. Eres mi vida. Y dar\u00eda mi vida por ti.<\/p>\n<p>As\u00ed que no me dejes. Sostengo tu mano. Siente mi calor. Vuelve de donde te hayan llevado esas drogas.<\/p>\n<p><em>Francisco J. Tom\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Y por \u00faltimo, los que realizaron cuando se proyect\u00f3 <a href=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/?p=333\" target=\"_blank\"><em>Reina de Corazones<\/em><\/a>:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1596 alignleft\" src=\"http:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/04.-Reina-de-corazones-1.jpg\" alt=\"04. Reina de corazones\" width=\"331\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/04.-Reina-de-corazones-1.jpg 331w, https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/04.-Reina-de-corazones-1-219x300.jpg 219w\" sizes=\"auto, (max-width: 331px) 100vw, 331px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"_5yl5\">La partida transcurre entre los jugadores. Los naipes se esconden entre las avariciosas manos. Frente al tipo de gafas oscuras se sienta la dama de la peluca rubia. A su derecha hay un pardillo con sus \u00faltimas fichas y a la siniestra un opulento padrino con sus sustanciosas ganancias. El otro jugador es insignificante. Baja la mirada a sus cartas y piensa que tiene la jugada ganadora. La reina de corazones le ha gui\u00f1ado un ojo. Ya est\u00e1 decidido. Todo o nada.<\/span><\/p>\n<p><em>Paco Bas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Supo que el tiempo hab\u00eda ajado su amor cuando la monoton\u00eda del narcisismo le devolvi\u00f3 el reflejo ciego de su mirada tuerta. Desconchones de pasi\u00f3n en el recuerdo no pod\u00edan hacer un presente viable. Demasiadas cicatrices acaban infart\u00e1ndola a una.<\/p>\n<p><em>Francisco Gij\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La picarona de la escalera de enfrente me mira todos los d\u00edas, cada vez que saco al canario a la terraza. La veo sonre\u00edrme, con el gesto id\u00e9ntico de todas las ma\u00f1anas, y me gui\u00f1a un ojo, como buscando de m\u00ed una confidencia cualquiera.<\/p>\n<p>La aviesa dama del edificio del otro lado de la calle hoy se ve mejor. Sin el marco del ventanal, ella est\u00e1 tambi\u00e9n fija en su marco&#8230; de madera.<\/p>\n<p><em>Marina Limi\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es la primera vez que me lo preguntan: \u00bfQui\u00e9n eres? Respond\u00ed mi nombre. No -contest\u00f3 enfadada- \u00bfQui\u00e9n eres en realidad? Respond\u00ed: Oscar musculoso, David inteligente, Luis rico, Mart\u00edn hermoso. Soy todos y ninguno en especial. La lista es m\u00e1s larga de lo que recordaba. Los he conquistado a todos. -Dije con vehemencia- \u201cSon la reina con dos corazones\u201d.<\/p>\n<p><em>Gloria L\u00f3pez.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se desdibuja tu reflejo dej\u00e1ndome en la duda de tu verdad y de si, eres bella como pareces o s\u00f3lo una apariencia. Me dominas a trav\u00e9s del amor. Me iluminas con tu sonrisa socarrona. No eres la Reina, eres el As. Contigo todo acaba y empieza.<\/p>\n<p><em>Natalia Molinos<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>All\u00ed est\u00e1, m\u00edrala. \u00a1Me emociona verla!<\/p>\n<p>\u00a1Pero no gires la cabeza a\u00fan! \u00a1Nos mira!<\/p>\n<p>\u00bfQue no es guapa? \u00bfY qu\u00e9? No sabes lo que me despierta. No has visto sus gui\u00f1os\u2026 Los hace con coqueta indiferencia . Y su sonrisa&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 dices! \u00bfque no tiene labios? Su sonrisa abre las nubes, chaval. No hay lluvia que me entristezca si la tengo a la vista.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo? Una mujer sola para toda la vida? \u00bfLa has visto bien? Inocente de ti\u2026 Anda, gira ahora, que est\u00e1 frente a la fuente. Te juro que cuando la refleja el agua veo a otra. Dulce. Cari\u00f1osa. No es solo una mujer. Escucha, si tuviera un solo suspiro, pedir\u00eda otro para poder soltarlos por ella y esa que el agua retrata. Para la una dulce y la otra resalada.<\/p>\n<p>Dos pares de latidos m\u00e1s\u2026 Y gastarlos por mi reina de corazones.<\/p>\n<p><em>Francisco J. Tom\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quimeras de la pluma es un grupo de escritura creativa que se re\u00fane peri\u00f3dicamente en el Freaks Arts Bar (Alicante). Sus objetivos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1474,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Quimeras-de-la-pluma.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1471"}],"version-history":[{"count":34,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1613,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1471\/revisions\/1613"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1474"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariorodriguezruiz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}